En los claros donde la luna derrama su luz más fría, danzan mariposas que no pertenecen al día ni a la noche. La hechicera las llamaba con un canto secreto, y ellas respondían descendiendo en espirales de plata, posándose en sus manos como si la reconocieran como reina.
De aquellas noches nació Monarca Lunar, un emblema de ligereza y de sueños en movimiento. Quien lo lleva consigo escucha en silencio el aleteo de alas invisibles, y siente que la carga del mundo se vuelve más liviana. Muchos creen que estas mariposas son las guardianas de los deseos que todavía no se han cumplido.
Pendientes con cierre presión hechos 100% artesanalmente en plata de ley 925 con detalle de textura en las mariposas y dos piedras luna en corte rosa muy azulitas.